Debate ambiental y minería
Empresarios mineros defendieron la Ley de Glaciares y afirman que las aclaraciones propuestas no implican un retroceso ambiental
La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) volvió a pronunciarse sobre la Ley de Glaciares y aseguró que las aclaraciones técnicas impulsadas por el Poder Ejecutivo no debilitan la protección ambiental ni ponen en riesgo los recursos hídricos.
A través de un comunicado, la entidad afirmó que la normativa vigente ya garantiza el cuidado de los glaciares con función hídrica relevante y permite el desarrollo de la actividad minera bajo criterios de sostenibilidad.
Desde la cámara empresaria señalaron que “nuestro compromiso es con la protección de los glaciares y del ambiente periglacial que cumpla una función hídrica relevante”, y remarcaron que las precisiones planteadas no suponen una flexibilización de estándares ambientales.
Según CAEM, el objetivo es evitar interpretaciones técnicas confusas que deriven en restricciones que no mejoran la protección real del agua.
Uno de los ejes centrales del comunicado estuvo puesto en el uso del recurso hídrico por parte de la minería. La entidad sostuvo que el sector representa “una fracción muy pequeña del consumo total de agua” en las regiones donde opera.
De acuerdo con los datos difundidos, cerca del 93% del agua se destina a la agricultura, mientras que el 7% restante corresponde al conjunto de las actividades industriales, de las cuales la minería explicaría alrededor del 1%.
Además, CAEM destacó que gran parte del agua utilizada en los procesos productivos se reutiliza. Según el sector, entre el 70% y el 90% del recurso se mantiene en circuitos cerrados dentro de las plantas, lo que reduce significativamente la necesidad de nuevas extracciones.
En ese sentido, subrayaron que el agua cumple múltiples funciones en la actividad minera, desde la perforación hasta la separación de minerales, y que su gestión eficiente es clave para la viabilidad de los proyectos.
La cámara también recordó que la minería argentina opera bajo un marco regulatorio exigente. Para iniciar actividades, los proyectos deben presentar informes de impacto ambiental conforme a la Ley 24.585, los cuales se actualizan de manera periódica y son auditados por las autoridades provinciales.
Estos controles incluyen la participación de organismos técnicos, universidades y comunidades locales a través de esquemas de monitoreo participativo.
A este esquema normativo, CAEM agregó la adopción voluntaria de estándares internacionales de sostenibilidad, como HMS/TSM, ICMM, ISO e IRMA. Según la entidad, estos protocolos incorporan capas adicionales de control y contribuyen a mejorar la eficiencia en el uso del agua y la gestión ambiental de los proyectos mineros.
El pronunciamiento de la cámara se da en un contexto de creciente debate público sobre la Ley 26.639, sancionada hace 15 años, que estableció presupuestos mínimos para la protección de glaciares y del ambiente periglacial y creó el Inventario Nacional de Glaciares. La normativa prohíbe actividades que puedan afectar estas áreas, con especial atención en la minería y los hidrocarburos.
La discusión se reavivó tras el envío al Congreso de un proyecto oficial presentado como “interpretativo”, que busca precisar el alcance de la protección, limitándola a los glaciares y ambientes periglaciales con función de reserva hídrica o de recarga de cuencas.
Mientras sectores ambientalistas y académicos advierten sobre un posible debilitamiento de la ley, desde CAEM sostienen que es necesario aclarar técnicamente qué crioformas cumplen un rol hídrico relevante.
Para el sector minero, la definición actual del ambiente periglacial es demasiado amplia y puede incluir formaciones que no aportan de manera significativa al ciclo del agua.
Según plantean, esta situación genera restricciones innecesarias y afecta la previsibilidad de las inversiones. En ese marco, la cámara insistió en que avanzar en definiciones más precisas permitiría compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo productivo, sin comprometer los recursos hídricos.