2026-01-12

Shale oil en Neuquén

Loma Campana llegó a 100.000 barriles diarios en diciembre y marca un hito en Vaca Muerta

La producción de Loma Campana alcanzó en diciembre los 100.000 barriles por día, un nivel inédito para un área individual de Vaca Muerta y, por extensión, para el desarrollo no convencional en la Argentina. Según comunicó YPF SA, el bloque se convirtió en el primer yacimiento de la formación en superar esa barrera, que resume años de acumulación de inversión, aprendizaje operativo y estandarización de procesos.

En su mensaje institucional, el presidente de la compañía, Horacio Marín, atribuyó el resultado a “una alianza sólida y sostenida con Chevron y al compromiso de cada uno de los equipos que integran YPF SA”.

En la práctica, el desempeño de Loma Campana vuelve a posicionar al activo como una referencia por escala y continuidad, en un contexto en el que la industria busca convertir el crecimiento productivo en mayor capacidad exportadora y en generación de divisas. El bloque marcó el inicio en modo factoría del shale argentino, en la década pasada, y permitió valorizar el rol central que podría tener el no convencional en Argantina, algo que en los últimos cinco años fue demostrado con creces. 

El salto a seis dígitos diarios tiene implicancias que van más allá del número: expone una vez más  que algunos desarrollos ya operan con parámetros industriales comparables a los de grandes plays internacionales, y consolida a la Cuenca Neuquina como el principal vector de expansión del crudo argentino. Para YPF, además, el hito funciona como señal de ejecución, en un año en el que el mercado observa con lupa la consistencia entre anuncios, actividad y resultados de producción.

El Plan 4x4 como eje de la transformación

La petrolera también vinculó el logro con su estrategia corporativa. “Estamos demostrando con hechos que el Plan 4x4 es el motor de nuestra transformación”, sostuvo Marín. El posicionamiento busca alinear el récord productivo con una narrativa más amplia: eficiencia, competitividad y escala como base para sostener el crecimiento del no convencional.

En ese mismo marco, YPF reiteró su horizonte de mediano plazo: “seguimos trabajando para alcanzar el objetivo de generar 30.000 millones de dólares para 2030”. La cifra funciona como norte de negocios en una cadena que depende tanto de la performance en el upstream (más pozos, mayor productividad, menores costos) como de las condiciones de evacuación y del mercado: disponibilidad de infraestructura, ventanas de exportación y señales macro que permitan sostener planes de inversión.

Con Loma Campana en 100.000 barriles diarios, el mensaje implícito es claro: el shale argentino puede entregar volumen, previsibilidad y un sendero de crecimiento. El desafío que sigue es convertir esa escala en una plataforma de largo plazo, con infraestructura acorde y un marco que asegure continuidad para que el salto productivo se traduzca, efectivamente, en más exportaciones y más dólares para el país.

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