Obras, energía y cuentas públicas
Figueroa destacó la baja de la deuda y el aumento de la inversión en infraestructura para Vaca Muerta
Neuquén encara una etapa de reordenamiento estructural, donde la responsabilidad fiscal y la inversión pública no se oponen, sino que se complementan. Con superávit, obras en marcha y una mirada estratégica sobre el futuro energético del país, la provincia busca consolidarse como una plataforma clave para el desarrollo argentino.
“El cambio en Neuquén no es discursivo, es concreto: menos deuda, más obras, más futuro”, señaló el gobernador de la provincia, Rolando Figueroa
En tan solo 21 meses de gestión, la provincia logró reducir un 31% el stock de deuda de la provincia y destinó más de 1.100 millones de dólares a inversión pública, con un fuerte componente en infraestructura clave para el desarrollo de Neuquén y el futuro de Vaca Muerta.
“Pasamos de una provincia quebrada a una con superávit, con capacidad de inversión y con obras en marcha. Ese orden fiscal se traduce hoy en respuestas concretas para los neuquinos”, aseguró Figueroa en su última declaración pública.
Según datos oficiales, en noviembre de 2023 la deuda neuquina alcanzaba los U$S 1.267 millones, mientras que en agosto de 2025 bajó a U$S 877 millones, con pagos por más de U$S 500 millones entre capital, intereses y otros compromisos.
El “modelo neuquino” no solo apunta a la austeridad fiscal, sino también a la reactivación de obras estratégicas. Más del 81% de la inversión en infraestructura proviene de fondos provinciales, lo que demuestra un enfoque de autosustentabilidad y menor dependencia del endeudamiento externo.
“Ordenar para distribuir” no es solo un lema, sino un cambio de paradigma: redistribuir el superávit en obras concretas que impactan en la calidad de vida y preparan al territorio para sostener el crecimiento energético, explican desde el entorno del Ejecutivo.
Figueroa insiste en que Neuquén necesita infraestructura no solo para sus habitantes, sino también para sostener el peso de Vaca Muerta, el principal proyecto energético del país.
Rutas de acceso, redes eléctricas, logística, formación técnica y servicios públicos son parte del engranaje que debe sostener el desarrollo no convencional, que ya representa más del 50% de la producción nacional de gas y petróleo.
“La energía que sale de Vaca Muerta no puede sostenerse sobre una provincia quebrada. Por eso es tan importante ordenar primero, para construir un Neuquén protagonista del desarrollo nacional”, remarcó el gobernador.
Otro eje de la gestión Figueroa es la regionalización, que promueve una planificación territorial descentralizada, con fuerte participación de los municipios. A través de los Pactos de Gobernanza I y II, se buscó convertir a las comunas en actores activos de la transformación provincial.