2025-09-10

Proyecciones ne la Cuenca Neuquina

Harbour Energy quiere operar en Vaca Muerta, ingresar al shale oil y duplicar su producción de gas para GNL

En medio de la salida de grandes compañías internacionales en el último año del escenario petrolero local, Harbour Energy es una de las últimas petroleras en llegar a la Argentina a través de la compra de activos globales de la alemana Wintershall Dea, lo que le permitió un rápido posicionamiento en el país que ahora aspira a incrementar.

Martín Rueda, Managing Director de Harbour Energy Argentina, trazó un panorama de las proyecciones de la compañía en el país y destacó el rol estratégico de sus activos en la Argentina dentro de la cartera global, durante el ciclo "Charlas con los CEOs" que se realiza en el marco de la Argentina Oil & Gas en la ciudad de Buenos Aires.

Con la reciente adquisición de Wintershall Dea, Harbour Energy se convirtió en un jugador de peso, alcanzando una producción de 76.000 barriles equivalentes de petróleo por día y posicionándose como el quinto productor de gas.

En una de sus primeras apariciones públicas tras ser designado al frente de Harbour, Rueda trazó los próximos pasos de la compañía. "Harbour es una de las compañías independientes y geográficamente más diversificadas del mundo", afirmó el directivo, destacando que su crecimiento, que pasó de 150.000 a casi 500.000 barriles día tras la compra de Wintershall, la posicionó con "una visión integral del negocio" a partir de su presencia en Europa, Latinoamérica, Norte de África, Medio Oriente y Asia.

La empresa se fundó en 2014 por la firma de capital privado estadounidense EIG Global Energy Partners con el objetivo de adquirir y operar activos de producción convencionales fuera de América del Norte.

Como parte de ese proceso fue que Harbour Energy adquirió casi todos los activos de exploración y producción de Wintershall por aproximadamente US$ 11.200 millones, una transacción que se completó en septiembre de 2024. En este contexto, en el país tiene uno de sus activos más importantes.

De hecho, el 21% de las reservas y el 40% del potencial de desarrollo de la compañía están en el mercado local. "La Argentina para Harbour es crecimiento, tiene un rol muy importante dentro del portfolio y somos conscientes del potencial del recurso que puede no solo abastecer el mercado doméstico sino convertirnos en un exportador de petróleo y de gas", aseveró Rueda.

Actualmente, Harbour no opera sus activos, sino que mantiene una asociación con Total en tres bloques de producción. El primero de ellos en el área CMA-1, con seis plataformas offshore y dos plantas de tratamiento onshore.

La producción de gas abastece a más del 15% de la demanda nacional, con la posibilidad de mantener la producción por una década. Allí el consorcio viene de cerrar en 2024 una inversión de US$700 millones para la instalación de la plataforma offshore Fénix, frente a las costas de Tierra del Fuego.

"Hay posibilidades de seguir invirtiendo con pozos submarinos satélites que podemos conectar y nos permitirá mantener el plateau de producción por una década, lo que demandaría otros US$700 millones de inversión”, explicó el directivo argentino.

En Vaca Muerta, la empresa tiene participación en Aguada Pichana Este junto a la francesa Total como operadora, YPF y PAE, donde mantienen una producción de 14 millones de metros cúbicos de gas por día, lo que podría elevarse a 16. Además, tienen participación en el bloque San Roque en la ventana del crudo. Rueda confirmó el interés de la compañía en convertirse en operadora en el país.

"En el pasado, Wintershall fue operador. Nos gustaría volver a operar, pero se tienen que dar las condiciones. Si no, estaremos con socios estratégicos alineados con nuestros objetivos. Hoy, la producción de gas está orientada a la demanda doméstica, que es estacional, pero la demanda de GNL, en cambio, es constante y exige criterios diferentes", explicó el CEO.

Harbour ingresó al proyecto de GNL de la Argentina a través de Southern Energy liderado por PAE y la noruega Golar, adquiriendo una participación del 15% en enero de 2025.

Esta etapa inicial de exportación contempla la instalación de dos buques de licuefacción que comenzarán en 2027 con el buque Hilli Episeyo. Se espera que tengan una capacidad de 6 millones de toneladas anuales con el aporte de la segunda unidad MKII que llegará en 2028.

A la par de esta decisión estratégica de participar en el negocio del gas licuado, la petrolera británica busca acelerar el desarrollo del petróleo, ya que el 93% de la producción actual de Harbour en la Argentina es gas, y buscan crecer en la producción de crudo.

"Hoy somos un actor importante del mercado con un potencial de crecimiento. Southern nos permitiría duplicar la producción de gas en Vaca Muerta y San Roque para crecer en petróleo", reafirmó.

La empresa considera que las condiciones están dadas, ya que "los recursos están y Vaca Muerta está recibiendo las inversiones necesarias en infraestructura, se están abriendo los mercados y va a venir en muy poco tiempo el GNL", y agregó: "El mercado regional también nos interesa evaluarlo, aunque le vemos ciertas limitaciones".

Para concretar sus planes, sin embargo, Rueda enfatizó que "se necesitan las señales de estabilidad y credibilidad" para poder definir su futuro. Aun así, dejó en claro la intención: "Sí, nos gustaría operar, pero se tienen que dar las condiciones; si no, con socios estratégicos"

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