La capactiación en una etapa de crecimiento
El desafío educativo de Vaca Muerta: formar hoy para el futuro del shale
En los márgenes del crecimiento vertiginoso de Vaca Muerta, una pregunta empieza a hacerse cada vez más urgente: ¿está el sistema educativo y la oferta académica en general preparado para acompañar las necesidades de la industria del shale? Silvia Stiep, referente de relaciones institucionales de la Fundación Potenciar, parte del Clusterciar, dialogó en Modo Shale, por Mitre Patagonia, sobre este interrogante que atraviesa a gobiernos, empresas y comunidades del entramado productivo de Vaca Muerta.
Stiep explicó que el sector energético demanda puestos laborales específicos de forma constante y que, en términos generales, no es tan claro que haya una caracterización de esa demanda.
Hay casos puntuales con una demanda instalada, como las especializaciones clásicas para la industria. Pero el fenómeno de crecimiento también pone en agenda otras especializaciones que no son de las de mayor cartel.
"Me parece que hay que hacer un análisis un poquito más profundo de cuáles es realmente la necesidad puntual de puestos laborales concretos". Por caso, la tecnicatura en logística: "las empresas constantemente nos están pidiendo pasantes para esas especialidades; sin embargo, la cantidad de estudiantes que las eligen son pocos, porque no es una carrera marketinera. Y es una de las que más demanda tiene hoy", describió.
Esto implica no solo capacitar en oficios tradicionales del petróleo y el gas, sino incorporar nuevos contenidos vinculados a la automatización, la tecnología y el software de última generación.
La referente de Potenciar, afirmó que también reconocen un cuello de botella estructural: muchas personas llegan con entusiasmo a los programas, pero sin haber finalizado la secundaria. Frente a ello, se implementan planes de terminalidad para adultos, con foco en empleados que incluso ya están dentro de la industria.
“Nos pasa constantemente que hay gente que se forma en oficios, se forma en temáticas específicas, pero uno de los requerimientos que tiene la industria es tener el secundario completo.”
Formación técnica y habilidades blandas
Más allá de las competencias duras, las empresas valoran cada vez más las habilidades blandas: comunicación, trabajo en equipo, compromiso. “La parte tecnológica es súper importante, la parte técnica, la formación integral de todo eso, pero además, lo que solicitan constantemente las empresas son los perfiles que tengan habilidades blandas desarrolladas”, destacó Stiep.
En ese marco, se identifican también brechas en contenidos básicos: matemática, lectura comprensiva, informática. “Hay una debilidad en materia básica, así como en Excel, Word y todo lo que tiene que ver con la informática”, advirtió.
Educación accesible, articulación público-privada
Fundación Potenciar tiene un modelo de educación accesible. “Tenemos un plan de becas, hay varias empresas que acompañan estas becas para los diferentes estudiantes y además tenemos varios programas que son gratuitos hacia la comunidad”, explicó.
En ese contexto, en Potenciar destacan articulación con gobiernos locales y provinciales. “Creo que acá el trabajo tiene que ser en conjunto y es clave. Nosotros, como mano ejecutora y con la mirada de desarrollo social que ponemos en cada propuesta, somos muy buenos aliados a la hora de concretar estos proyectos", planteó.