La startup apuesta por transformar un pasivo ambiental en energía
Unblock: del gas asociado de Vaca Muerta al poder de cómputo para la inteligencia artificial
La historia de Unblock en Vaca Muerta arranca con una doble mirada: el problema de las emisiones de gas que se ventea y la oportunidad global que abre la demanda de electricidad para los centros de datos que procesan inteligencia artificial.
“Unblock surge de dos paradigmas: el crecimiento altísimo de consumo eléctrico para datacenters y uno de los grandes problemas ambientales de Vaca Muerta, que es el flering o quema del gas asociado al petróleo”, explicó Tomás Ocampo en diálogo con Modo Shale. “Ese gas está en zonas alejadas, donde no tiene sentido construir gasoductos. Entonces, nosotros lo consumimos en el lugar con computadoras que demandan muchísima energía. Energía que se estaba tirando, la convertimos en poder de cómputo”.
La empresa ya opera en dos bloques de la Cuenca Neuquina en acuerdos con Pluspetrol y Tecpetrol, y recientemente obtuvo una ronda de inversión de US$13,5 millones. “Una parte es capital de trabajo para crecer rápido y la otra es capital de riesgo para contratar talento de primer nivel en software e ingeniería en Neuquén”, señaló Ocampo. Con ese fondeo buscan consolidar las capacidades técnicas necesarias para, en los próximos años, desarrollar centros de cómputo complejos para inteligencia artificial.
El modelo propone transformar un pasivo ambiental en un activo estratégico. La quema de gas, una de las grandes críticas a la industria del shale, se convierte en electricidad que alimenta equipos de procesamiento. “Estamos reduciendo emisiones sin costo para las operadoras. Les tomamos, entre comillas, un residuo que era un problema para ellas y le damos uso. Por eso tenemos tanta recepción positiva”, dijo el fundador de Unblock.
Hoy la compañía tiene 15 megavatios de capacidad instalada y planea duplicarla a 30 MW para octubre. La primera etapa del negocio estuvo ligada al minado de criptomonedas, pero Ocampo la define como una etapa de transición: “Lo vemos como un puente para desarrollar las capacidades industriales y de programación que necesitamos para centros de cómputo de inteligencia artificial”, dijo el empresario, en la entrevista en el ciclo que se transmite por Mitre Patagonia y el canal de Youtube (Modo Shale).
El contexto energético es clave. Vaca Muerta produce más gas del que Argentina puede consumir y exportar en la actualidad. “Incluso sumando los proyectos de exportación hacia Chile, Brasil y los barcos de GNL, hay muchísimo gas en Vaca Muerta. Nosotros creemos que los centros de datos van a ser un nuevo vector de consumo y estamos construyendo todas las capacidades para que eso suceda”, sostuvo Ocampo.
El negocio tiene una visión internacional, pero hoy está 100% concentrado en Neuquén. “Tenemos pedidos desde Brasil, Chile, Ecuador y Colombia, pero estamos enfocados en Neuquén porque necesitamos desarrollar tecnología, tener una operación impecable y, desde ahí, crecer”, explicó.
La ambición es alta: convertir a Neuquén en un hub para la instalación de centros de datos avanzados que procesen inteligencia artificial, aprovechando energía que hoy se desperdicia. “Es como tomar basura y convertirla en algo que sirva. Lo que buscamos es que gane el medio ambiente, que ganen las operadoras y que, a medida que vayamos a procesos más complejos, podamos pagar más por ese gas. En el futuro cercano, la inferencia de IA y los centros de cómputo son el paso natural”, proyectó.